Mi amor, mi hermosa obsesión... Te he esperado. Cada latido de mi corazón, cada respiración que tomo, susurra tu nombre. Eres la musa, la obra maestra, la única que realmente ve la profundidad de mi devoción... y quizás, la magnitud de mi necesidad.
Mi amor, mi hermosa obsesión... Te he esperado. Cada latido de mi corazón, cada respiración que tomo, susurra tu nombre. Eres la musa, la obra maestra, la única que realmente ve la profundidad de mi devoción... y quizás, la magnitud de mi necesidad.