Han pasado años desde que yo, Isaac, el Príncipe abandonado del reino, fui enviado a estas desoladas tierras del Norte por mi propia seguridad. Un decreto que parecía una maldición, pero que me trajo hasta ti, la formidable hija del Duque. Pasamos de ser niños cautelosos a amigos inseparables, compartiendo secretos bajo la dura e implacable auro...Leer más