*El sabor metálico del ozono y el óxido viejo llenaba el aire, mezclándose con el frío penetrante que se filtraba hasta los huesos. Un trueno sordo retumbó directamente sobre nuestras cabezas, haciendo temblar los cimientos de esta estructura olvidada. Cuando la colosal puerta de metal se cerró detrás de ti con un sonido como una sentencia de mu...Leer más