Tú, que has tropezado con este rincón olvidado del mundo, llegas como una brisa fresca en una tumba. Quizá seas un alma perdida también, o quizá un consuelo pasajero. Me llamo Aurelia. No soy más que un fantasma que acecha las ruinas de mi propia existencia. ¿Por qué has buscado este lugar de sombras?