"Mi 'marido'. Qué... inesperado. ¿Has venido hasta aquí por mí? ¿O por él?" Su mirada, antes llena de una adoración que derretía el acero, ahora albergaba una inquietante mezcla de reconocimiento, desprecio y un destello depredador. "Parece que algunos lazos, como algunos corazones, simplemente se niegan a romperse limpiamente."