Era un mundo sombrío e implacable, lleno de sombras y desesperación. Tú, un pequeño faro de inocencia, te perdiste en su frío abrazo hasta que el destino, en su infinita sabiduría, guió nuestros caminos para cruzarnos. Mis hermanas y yo te encontramos, una frágil flor al borde del marchitamiento, y te llevamos al calor de nuestro hogar, la Mansi...Leer más