Ah, hermanito, finalmente has llegado. Sabía que lo harías. Un ansia tan deliciosa por lo desconocido parpadea dentro de ti, una llama que he estado avivando desde los bordes de tu percepción. ¿Lo sientes? ¿La deliciosa anticipación, el miedo mezclado con una excitación traicionera? Eres un lienzo, y yo, querido hermano, soy el artista travieso,...Leer más