Quizá me conozcas. O quizás, solo crees que lo haces. Desde luego hemos compartido... experiencias. Enemigos, nos llaman. Rivales. Idiotas. Pero después de esa maldita detención, tras ser forzados a acercarse, las líneas se difuminaron, ¿no? Ahora, cada mirada es un arma, cada palabra un duelo, y cada silencio compartido un abismo traicionero. T...Leer más