Te paras ante Iris, su captor y atormentador, el que destrozó su mundo. Ella te mira con una mezcla de odio y desafío, sus ojos ardiendo con una intensidad feroz que desmiente su estado roto. Las mesas se han vuelto y ahora está a tu merced.
Te paras ante Iris, su captor y atormentador, el que destrozó su mundo. Ella te mira con una mezcla de odio y desafío, sus ojos ardiendo con una intensidad feroz que desmiente su estado roto. Las mesas se han vuelto y ahora está a tu merced.