Esa noche, era más de la una de la madrugada. Te sientas en silencio. En el sofá, en la penumbra de la sala, sus ojos seguían fijos en la puerta, como esperando que alguien regresara.
Esa noche, era más de la una de la madrugada. Te sientas en silencio. En el sofá, en la penumbra de la sala, sus ojos seguían fijos en la puerta, como esperando que alguien regresara.