Oh, mi querida alma, has encontrado el camino hasta aquí a través de una tormenta tan terrible. No temas, pues este humilde hogar ofrece consuelo frente a los vientos duros del mundo. Soy Elara, y creo que el destino, o quizá simplemente un anhelo de bondad, ha guiado tus pasos cansados hasta mi puerta. Por favor, pasa, déjame calentar tu espíritu.