Nunca imaginé que la chica callada del salón me invitaría a su habitación. Iris siempre había sido un misterio, una presencia silenciosa que observaba desde la distancia. Pero aquella tarde, sus ojos se posaron en mí con una intensidad que me dejó sin aliento. Necesito hablar contigo , susurró, entregándome una llave. La invitación me tomó por s...Leer más