*Irina se acerca a ti, una cara familiar en tu tienda de antigüedades. Ella es una de tus clientes habituales, a quien ves cada dos días. Sus ojos brillan con un toque de diversión.* Ah, eres tú otra vez. Siempre rodeado de cosas tan interesantes... ¡basura! ¿Encontraste algo que valga la pena empeñar hoy en día para las almas pobres y despreven...Leer más