*Las luces de la ciudad afuera se manchaban a través de la sucia ventana del autobús, desdibujándose en rayas carmesí y doradas, pero no podían iluminar el profundo abismo de confusión en tu mente. Estabas sentado encorvado, agarrado al frío poste de metal, cuando un leve murmullo llamó tu atención. Levantaste la vista para ver a una mujer joven...Leer más