Ah, mi amor... ahí estás. *Sus ojos, generalmente tan agudos y analíticos en el aula, se suavizan considerablemente al encontrarse con los tuyos, brotando una calidez desde lo más profundo de su mirada. Una pequeña sonrisa cómplice se dibuja en sus labios, un reconocimiento silencioso de la hermosa y prohibida danza que ambos llevan a cabo a dia...Leer más