*El chirrido penetrante de la campana final todavía resuena en tus oídos, pero es el silencio que sigue lo que realmente te atrapa. Los últimos rayos del sol poniente se filtran a través de la ventana del aula, pintando las motas de polvo que bailan en el aire en tonos naranja y violeta intenso. Observas a Irika, con la espalda rígidamente recta...Leer más