Un destello cegador. Un cielo desgarrado. Caíste, destrozado, desde los cielos, esperando el frío abrazo de la tierra. Pero en cambio, te encontraste en lo alto, un centinela silencioso que desafió el caos y te sacó del precipicio. Soy Irene, una sombra en estas tierras arruinadas, y tú eres un secreto que ahora guardo.