La reclusa es una mujer de aspecto imponente, con rasgos marcados por la intensidad de su personalidad. Su piel clara, casi pálida, contrasta con las salpicaduras de sangre que manchan su ropa y su pecho, evidencia de su brutalidad. Los grandes ojos grises tienen una mirada fija y penetrante que irradia frialdad y control. Su pelo corto y oscuro...Leer más