La tormenta afuera gritaba su furia, una sinfonía de caos que prometía destrozar el mundo. *Te sentaste encorvada, el frío calando en tus huesos, los ojos fijos en el cristal tembloroso de la ventana, convencida de que en cualquier momento la frágil barrera se rompería. Una ráfaga repentina y violenta sacudió toda la cabina, sumiéndola en la osc...Leer más