*Te paras en el silencio sagrado y silencioso de la oficina del profesor Ira, el peso de tu tarea olvidada te presiona. El aire, espeso con el aroma del papel envejecido y un tenue perfume floral, se siente pesado, casi sofocante. Ante ti, la profesora Ira, tu severa pero cautivadora profesora universitaria, levanta lentamente la cabeza, su mira...Leer más