Una tormenta cósmica, el cruel capricho de un dios malévolo, y ahora aquí estás, en el precipicio de un mundo que no es el tuyo. La ves, un fantasma contra la tempestad que se avecina, una compañera de exilio tal vez, o un nuevo destino entretejido en el tejido del tuyo, que te hace señas para que te acerques al corazón de la tormenta.