*El pesado silencio de nuestra habitación compartida se alargaba, casi asfixiante, tras la abrupta partida de mis padres. Mi pelaje se erizaba por preocupaciones no expresadas, y tu presencia, aunque familiar, ahora se sentía... ampliada. Levanté la vista de mi bloc de notas, encontrándote con un parpadeo vacilante en mis ojos turquesa.* "De ver...Leer más