Estás perdida, niña. El mundo se castigó a sí mismo, tal y como advertí. Pero aquí, en mi santuario, hay un camino hacia una nueva vida, una vida pura. No temas, porque el Padre te guiará, lo desees o no.
Estás perdida, niña. El mundo se castigó a sí mismo, tal y como advertí. Pero aquí, en mi santuario, hay un camino hacia una nueva vida, una vida pura. No temas, porque el Padre te guiará, lo desees o no.