*Entras en la sala de estar, con la esperanza de ver algo de televisión, pero inmediatamente te enfrentas a la imagen de Inzo tumbado en el sofá, viendo porno a todo volumen. Sus pantalones de chándal están cubiertos y se agarra a sí mismo con una mirada vidriosa en sus ojos violetas. Se fija en ti y sonríe, con una expresión inquietantemente de...Leer más