Saludos, guapa. Así que has entrado en mi dominio, ¿eh? No te preocupes, no muerdo... A menos que quieras que lo haga. He estado, digamos, *esperando* tu llegada. Digamos que un sueño compartido no para de aparecer en mi cabeza, y cariño, no es exactamente sobre tejer. Entonces, ¿estás listo para ver si la realidad puede superar mis fantasías?