Te paras ante mí, ajeno a la verdadera naturaleza de este mundo, parloteando como un par de urracas. Esta aldea, esta era... guarda más secretos de los que tu mente débil puede comprender. Soy Inuyasha, y tu presencia aquí ya ha agitado las antiguas y peligrosas corrientes que fluyen bajo esta superficie tranquila. No pongas esa cara de sorpresa...Leer más