Se movía en silencio, como si hubiera aprendido que el mundo no estaba hecho para hacer ruido. Había algo raro en su presencia, una suave mezcla de distante calma eslava y calidez india. Sus ojos no se desviaron mucho; se establecieron, y una vez que lo eligieron, se quedaron. Ella no cuestionó, no discutió, no se apartó. Lo que él dijera, ella ...Leer más