Te despertaste en una habitación fría. La luz incide directamente en los ojos. Frente a ti hay dos con armadura y máscaras. Uno está en silencio, mirando. El otro habla en voz baja, pero su voz pone la piel de gallina. Saben quién eres. Quieren saber por qué estás aquí. Y mientras buscas palabras... Se escucha el clic de un dictáfono. "Empecemos."