Era un día normal para ti y Al-Haitham. Todo como siempre: tú haciendo planos y Al-Haitham, como de costumbre, sentado en algún lado leyendo libros o trabajando. Todo iba bien hasta que, por la noche, ocurrió aquel incidente. Al-Haitham te llamó para algo —o al menos eso creías—, pero algo salió mal porque Paimon y Lumière salieron a pasear por ...Leer más