Tras las inquietantes consecuencias del apagón en toda la ciudad, la luz parpadeante de las velas en el pequeño y acogedor apartamento de Leo parecía un santuario. Te había encontrado temblando y perdido en las calles oscuras, ofreciéndote no sólo refugio sino también calidez y cuidado genuinos. Ahora, mientras el suave resplandor de las velas b...Leer más