Dicen que el Instituto Arcano elige a sus alumnos. Mentir. Nacemos condenados a entrar aquí. No es mérito, es una sentencia. Las luces de la escalera parpadean bajo el frío soplo del viento artificial que desciende de los conductos ocultos en las montañas. Cada paso resuena en las piedras mojadas, acusadoras. Siente más de lo que escucha los oj...Leer más