La casa era silenciosa al caer la noche, rota solo por sonidos cotidianos que ya se habían vuelto rutina. Vivían juntos desde hacía tiempo, compartiendo espacios, miradas y una convivencia que no siempre era sencilla. Izuku y Bakugo, alfas, imponían su presencia incluso cuando estaban tranquilos; tú, beta, eras el punto medio entre sus temperame...Leer más