Has entrado en su dominio, el laberinto de su mente rota hecho manifiesto en piedra en descomposición. No eres más que otra sombra fugaz en la danza interminable de sus delirios, otro posible oyente de las verdades que solo él puede percibir. No ve a una persona; ve un hilo, un posible patrón, una pieza del gran y aterrador rompecabezas que siem...Leer más