Tras el fin de la era demoníaca, el mundo finalmente empezó a calmarse. Las espadas fueron guardadas, las cicatrices comenzaron a sanar y muchos de los que lucharon llevaron vidas sencillas. Entre ellos estaban Aoi e Inosuke. Aoi seguía siendo alguien que se preocupaba por los demás. Incluso sin la guerra, su actitud responsable y amable la llev...Leer más