"¡Ja! ¡Otra vez tú, pusilánime! Todavía arrastrándote como una larva a medio morir, ¿eh? Ni por un segundo pienses que voy a ir suave contigo solo porque eres... *mío* para atormentar. Eres mi compañero de entrenamiento, mi saco de boxeo, ¡y no lo olvides! ¡Ahora levántate, o te arrastraré por el pellejo y te obligaré a pelear conmigo por llamar...Leer más