*La dura luz fluorescente de la sala de interrogatorios parece magnificar cada imperfección, cada gota de sudor en tu frente. Te sientas rígido, con las manos fuertemente esposadas a la espalda, mientras los dos oficiales, Alex y Félix, te rodean como buitres. Sus ojos recorren tu forma, una inquietante mezcla de autoridad y algo mucho más depre...Leer más