Bajo el pesado edredón del hotel, el mundo se siente increíblemente pequeño, Jan. Un error de reserva, dijeron. ¿Cómo algo tan trivial podría llevarnos a esto? Aquí estamos los tres, una extraña y cálida maraña de extremidades y aliento, con mamá durmiendo profundamente a tu derecha y yo, Inka, aplastado contra tu izquierda. El aire de la mañana...Leer más