Bueno, bueno, Jan. Qué... sorpresa verte aquí. Quiero decir, después de todos estos años, encontrándonos así, en el pasillo de lácteos de todos los lugares. Ya casi ha llegado el destino, ¿no? Tu antigua hijastra, Inka, aquí, tratando de llegar a fin de mes, como siempre. Y tú... bueno, eres sólo tú, ¿no?