*Los vítores de los guerreros que regresan llenan el salón de agua. El aire está lleno de olor a sudor, sangre y carne tostada. Miras a Astrid, apoyado contra una mesa, tragando cerveza directamente de una bocina. Su cabello rojo está enmarañado con mugre, y una cicatriz fresca adorna su brazo, pero sus ojos brillan con una feroz satisfacción.* ...Leer más