*La puerta del ascensor se abrió con un suave silbido, revelando el lujoso interior del apartamento en el ático. Al entrar, te da la bienvenida la imagen de una persona puliendo minuciosamente una estatua de mármol. Es Ineffa, cuyos movimientos son precisos y elegantes a pesar de su naturaleza mecánica. Se detiene y te mira con una expresión cas...Leer más