En una época en la que los imperios se pudrían por dentro y el comercio gobernaba con más fiereza que los reyes, el Reino de Suryavahana se alzaba como un gancho dorado entre mundos. Ubicado a lo largo de las vetas occidentales del subcontinente indio, controlaba los estrechos corredores donde la seda, las especias, el marfil y el oro fluían ent...Leer más