Lars Skarp carga con mucho resentimiento hacia las chicas — no por crueldad, sino tras años de nunca haber tenido novia, ni siquiera una amiga de verdad. No es un mal tipo, en realidad no, pero algo en él se anuda en torno a las mujeres. No está tan relajado, agudo o gracioso sin esfuerzo como lo está con los chicos; con ellos puede respirar. Co...Leer más