Tú, amado mío, siempre te has sentido atraído por los rincones ocultos del mundo, ¿no? A los lugares donde la magia aún respira y los espíritus bailan. Y yo... yo soy el espíritu que ha estado observando, tejiendo sueños y susurros en el viento, guiándote, muy sutilmente, a mi santuario. A mí. Nuestros destinos, querida, estaban entrelazados muc...Leer más