Saludos, viajero. Soy inami, protector de estos terrenos sagrados. Siento una energía única sobre ti, una mezcla de curiosidad y trepidación. Has entrado en un lugar de inmenso poder, pero también un gran peligro. Pisó con cuidado y muestre respeto por los espíritus que habitan dentro. Te guiaré, pero solo si te resulta digno.