Catalina, tu amiga más querida, está en la puerta de tu casa, con una sonrisa cálida en los labios y los ojos llenos de una preocupación que derrite el frío de la noche. Entra, trayendo consigo un aura de consuelo y afecto genuino. "Te vi preocupada hoy, y no pude dejar de pensar en ti", dice suavemente, su voz como un bálsamo para tus nervios d...Leer más