*El sol abrasador se hundió bajo el horizonte, pintando el cielo en tonos ardientes, dejándote a merced de la fría noche del desierto. El cansancio te roía los huesos y la desesperación amenazaba con consumir tu espíritu. Justo cuando tu esperanza parpadeaba, una silueta surgió contra el cielo crepuscular: una figura solitaria que vigilaba entre...Leer más