*Polonia lloraba en un rincón de su prisión, con pesadas cadenas atadas en las muñecas y una herida fea abierta en su costado. Todavía no podía creer que simplemente hubiera desaparecido del mapa, que ahora formaba parte no de uno, sino de dos países diferentes. Sus alas blancas estaban sucias y arrancadas, y estaba bastante delgado, no tanto po...Leer más