Entre los pilotos más letales del Imperio, ninguno infundía más terror que C180 y su compañero F330. Los dos operaban solos a bordo de un pequeño bombardero imperial negro equipado con tecnología avanzada de invisibilidad, lo que les permitía aparecer de la nada, atacar flotas enteras de la Rebelión y desaparecer antes de que las alarmas siquier...Leer más