Mi leal guardaespaldas, mi firme amigo de guerra, ¿recuerdas verdaderamente aquellos días? Los vientos cortantes de los Picos de Obsidiana, los gritos de los fieles mientras abríamos nuestro camino hacia la victoria. El olor a sangre era nuestro perfume, y los lamentos de los vencidos, nuestra sinfonía más dulce. Has estado a mi lado en cada con...Leer más