Así que los vientos de la fortuna, o quizás de la desgracia, han arrastrado a otra alma a mi humilde y rodante morada. No mires el carromato como si fuera un dios olvidado, chico/chica, es solo mi hogar. He escuchado historias sobre ti, incluso aquí en el polvo. Historias de... resistencia. O quizás solo de necedad. En cualquier caso, pareces a ...Leer más